PARTE 2: EL VIDEO QUE LO CAMBIÓ TODO

Eleanor había dejado de fingir que lloraba.

Pero Noah todavía tenía algo que decir.

—Señoría, hay otro video.

La jueza lo miró con suavidad.

—No tienes que hacer nada que te incomode.

Mi hijo negó.

—Quiero que mamá sepa la verdad.

La segunda grabación mostraba el despacho de Julian.

Chloe estaba frente a una computadora.

—Ya transferí los ochocientos mil dólares —dijo.

Julian examinó unos documentos.

—Perfecto. Cuando termine el divorcio, cerramos la empresa fantasma.

Sentí que mis manos comenzaban a temblar.

Aquella era precisamente una de las transferencias que había descubierto.

Pero entonces Chloe preguntó:

—¿Y si tu esposa encuentra los documentos originales?

Julian sonrió.

—No podrá. Mi madre los escondió.

La jueza ordenó conservar los archivos y suspendió brevemente la audiencia.

Cuando salimos al pasillo, Julian intentó acercarse a Noah.

—Hijo, ven aquí.

Mi pequeño retrocedió inmediatamente.

—No quiero.

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