El Hombre Sin Nada Que Podía Comprar Veinte Veces El Rancho De Mariana-lbsuong

Daniel no tomó el sobre.

—No firmaré nada sin revisar las cuentas.

—Las cuentas están en orden.

—Entonces no tendrás problema en mostrármelas.

Esteban miró a Mariana.

—¿Y esta mujer quién es?

—Mi esposa.

El hombre levantó las cejas.

—¿Tu esposa?

—Sí.

Esteban soltó una risa breve.

—Te ausentas durante semanas, apareces casado con una desconocida y esperas que todos crean que estás en condiciones de dirigir una compañía.

Mariana dio un paso hacia él.

—No necesita que usted crea nada. Necesita que le entregue los documentos que le pertenecen.

Esteban la examinó de arriba abajo.

—Señora, con todo respeto, estos son asuntos de negocios.

—Entonces hable de negocios. No de mi matrimonio.

Daniel volvió la cabeza hacia ella.

Por primera vez en semanas, una sonrisa verdadera iluminó su rostro.

Esteban apretó el bastón.

—Daniel, hablemos en privado.

—No tengo nada que ocultarle a mi esposa.

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