Era de hacía veintiséis años.
Valeria tenía veinticinco.
Su madre había quedado embarazada aproximadamente un año después de aquella fecha.
—¿Mi madre estaba embarazada cuando tomaron esta fotografía?
Alejandro asintió.
—De tu hermana mayor.
Valeria dejó de respirar durante un instante.
—¿Mi hermana?
—Gabriel y tu madre tuvieron una hija antes de que tú nacieras. La niña murió poco después del parto, según los documentos que encontramos. Pero nunca conseguimos confirmar qué ocurrió realmente.
Valeria sintió que el suelo se movía bajo sus pies.
Su madre jamás le había hablado de otra hija.
Nunca había mencionado un embarazo anterior.
Ni una pérdida.
Ni un hombre llamado Gabriel.
—¿Por qué me está contando esto ahora?
Alejandro la miró con una tristeza que parecía antigua.
—Porque mañana se cumplen trece años de la desaparición de mi hermano.