Él guardó silencio.
Y ese silencio fue mucho más revelador que sus gritos.
3. La verdadera razón por la que me abandonó
Victoria comenzó a quitarse lentamente el anillo de compromiso.
—Julian —susurró—, necesito que me digas si esto es verdad.
Él se volvió hacia ella.
—Cariño, estás escuchando a mi hermana, que siempre me ha odiado. Y a mi exmujer, que nunca ha aceptado que nuestra relación terminó.
Sentí la vieja herida abrirse.
Durante meses me había culpado por el fracaso de nuestro matrimonio.
Me había preguntado si había trabajado demasiado, si había dejado de ser interesante, si había cometido algún error que justificara que Julian buscara consuelo en otra mujer.
Había pasado noches enteras intentando entender cómo alguien podía prometerte una vida y después marcharse sin mirar atrás.
Y ahora, delante de todos, volvía a utilizar la misma estrategia.