Recordé cómo Mauricio me abrazaba cuando no podíamos permitirnos salir a cenar.
Yo había creído que estábamos construyendo una vida juntos desde cero.
Ahora descubría que una parte de aquella vida había sido una representación.
—¿Y después? —pregunté.
Patricia abrió la carpeta.
—Después de la boda, el padre de Mauricio intentó acercarse a él. Pero Mauricio se negó a regresar a la empresa. Entonces la familia dejó de mantener contacto con la pareja.
—¿Durante doce años?
—No exactamente —respondió Esteban—. Yo cometí muchos errores. Envié cartas que Mauricio devolvió sin abrir. Intenté hablar con él a través de abogados. Pero él siempre se negó.
Miré a mi esposo.
—¿Y nunca pensaste que yo merecía saberlo?
Mauricio se sentó frente a mí.
—Al principio pensé que serían unos meses. Después quedaste embarazada de Emiliano. Quise contártelo, pero tenía miedo de que creyeras que me había casado contigo por interés.