Las llamadas que atendía fuera de casa.
La ocasión en que le pregunté si tenía problemas en el trabajo y respondió que no debía preocuparme.
Había pensado que eran cosas de adultos.
Ahora me preguntaba cuántas veces me había ocultado la verdad para protegerme.
—¿Por qué no me dijeron nada antes?
Patricia cerró la carpeta.
—Porque Mauricio nunca conoció todos los detalles. Esteban recuperó parte de los documentos hace apenas unas semanas. Cuando vio el nombre de tu padre, quiso averiguar qué había sucedido.
—¿Y qué descubrieron?
Patricia respiró profundamente.
—Que tu padre dejó una carta dirigida a ti.
Me quedé inmóvil.
—¿Dónde está?
—En manos de un notario. La carta se depositó allí con instrucciones de entregártela si alguna vez se confirmaba que alguien estaba intentando transferir ilegalmente la propiedad de la casa donde vives.
No podía creerlo.