—Pensaba pagarlo antes de que te enteraras.
—¿Y Valeria descubrió todo?
Mauricio guardó silencio.
Santiago contestó:
—Sí.
La gente que quedaba alrededor parecía contener la respiración.
—¿Qué tiene esto que ver con el accidente? —pregunté.
Mauricio levantó inmediatamente la cabeza.
—Nada.
Demasiado rápido.
Santiago y yo lo miramos al mismo tiempo.
—Yo nunca dije que tuviera relación —respondí.
Mauricio se quedó inmóvil.
Por primera vez vi miedo verdadero en su rostro.
Santiago abrió otro archivo.
—Hay un tercer audio.
—¡No!
Mauricio intentó tomar el teléfono.
Dos profesores que estaban cerca se colocaron entre nosotros.
El director pidió seguridad.
—Señor Ramírez, tranquilícese.
—¡Es un asunto familiar!
—Entonces deje de intentar quitarle el celular a su hijo.
Santiago retrocedió hasta quedar junto a mí.
—Este mensaje llegó cuarenta minutos antes del accidente.
Lo reprodujo.
Al principio solo escuchamos respiración.
Después, la voz de Valeria.