Mi abogada solicitó que no se resolviera el reparto patrimonial hasta completar las comprobaciones necesarias.
El abogado de Adrián no se opuso.
Aquello, por sí solo, me dijo cuánto había cambiado la situación.
Pero entonces mi abogada pidió que se revisara el segundo documento.
El que contenía el sello notarial.
El juez lo colocó frente a sí.
—Este instrumento hace referencia a un préstamo y a garantías otorgadas para respaldar obligaciones de la empresa. También establece condiciones para su reconocimiento y eventual liquidación.
Adrián miró a su abogado.
—Me dijeron que ese asunto estaba cerrado.
El abogado bajó la voz.
—Adrián, no está acreditado que se haya cumplido con todas las condiciones.
—¡Pero yo pagué!
—Entonces necesitaremos los comprobantes completos.
El juez interrumpió la conversación.
—Las partes deben abstenerse de discutir entre sí. Cualquier afirmación sobre pagos, cancelaciones o incumplimientos deberá demostrarse mediante documentación.