También quería saber dónde estaban los documentos originales de la propiedad.
Elena se negó a decírselo.
Debajo agregó seis palabras.
“No sabe lo que hay abajo.”
Teresa miró hacia el patio.
El pozo.
Elena había sabido que Javier buscaba papeles, pero aparentemente él nunca supo de la caja.
Eso separaba dos problemas que Teresa había empezado a mezclar.
Javier podía estar desesperado por vender la casa sin tener ninguna relación con la muerte de Gabriel.
Y la historia de Gabriel podía ser mucho más grave sin que Javier conociera una sola parte de ella.
Comprender esa diferencia fue importante.
Teresa no quería fabricar culpables solo porque estaba furiosa.
Quería saber qué había ocurrido.
Unos minutos después escuchó un automóvil detenerse frente a la propiedad.
Javier golpeó la puerta.
—Teresa.
Ella no abrió.
—Podemos hablar desde ahí —contestó.