—Necesito que investigues algo.
—¿Sobre el divorcio?
—No. Sobre una operación financiera realizada hace tres años.
Richard guardó silencio.
—Dante, ¿qué operación?
—La adquisición de Northbridge Manufacturing.
Era la empresa de la familia de Alina.
La misma que supuestamente había salvado al casarme con ella.
—Quiero saber quién negoció realmente aquel acuerdo.
Richard respondió:
—Tú lo autorizaste.
—No pregunté quién lo firmó. Pregunté quién lo hizo posible.
A la mañana siguiente encontré a Alina preparando café.
Llevaba un vestido sencillo y tenía los ojos hinchados.
—Buenos días, Dante.
—Buenos días.
Dejó mi taza sobre la mesa.
Café negro.
Media cucharadita de azúcar moreno.
Era domingo.
Sentí una punzada en el pecho.
Durante tres años había recordado todos mis pequeños hábitos mientras yo ni siquiera sabía cuándo había sido la última vez que ella durmió tranquila.