Las palabras de Emiliano.
Nada más.
Yo guardé la nota de acuerdo con el procedimiento interno para conservar un objeto relacionado con la atención del paciente y pedí que no fuera manipulada innecesariamente.
Marta observaba cada movimiento.
—Está robando propiedad privada.
—Estoy documentando un objeto encontrado dentro del yeso de un paciente crítico.
—Eso pertenece a mi familia.
—Emiliano acaba de decir que se lo dio Lucía.
—Lucía está muerta.
La frase salió demasiado rápido.
Demasiado segura.
La miré.
—¿Cómo sabe de qué Lucía estamos hablando?
Marta abrió la boca.
No respondió de inmediato.
Marco dejó de escribir.
Clara levantó la vista.
Marta intentó corregirse.
—Él mismo acaba de decir el nombre.
—Dijo Lucía. Nunca dijo apellido.
Su expresión cambió apenas.
Ahí entendí que habíamos llegado a la primera verdad que Marta no había planeado revelar.
Ella conocía a Lucía Beltrán.