El procedimiento inicial había permitido limpiar la zona afectada y valorar el daño.
Emiliano seguía delicado, pero estaba recibiendo el tratamiento que necesitaba.
Eso era lo único que me importaba de manera inmediata.
El resto podía esperar unos minutos.
Me senté frente a una computadora para revisar la información clínica disponible sobre la vieja atención de Lucía.
No buscaba una conspiración.
Buscaba mis propias notas.
Encontré el registro.
Lucía Beltrán.
Seis años.
Dolor en brazo izquierdo.
Moretones de distintas edades.
La familia reportaba caídas frecuentes.
Yo había escrito que la explicación no coincidía por completo con el patrón observado y que debía realizarse seguimiento.
Después venía una anotación administrativa.
La familia había solicitado el alta y continuaría la atención en otro lugar.
No había constancia en ese expediente de su muerte.