El Mensaje de Mauricio Llegó Antes de Que Yo Le Contara la Verdad-thuytram

No dije nada.

Fue Valeria quien habló.

—Esa no me gusta.

—Está bien.

—La de mi cuarto tampoco.

Mi garganta se cerró.

—Está bien.

Ella siguió coloreando.

No hice ninguna pregunta más.

Cerca de medianoche, Mauricio dejó de llamar.

Eso me preocupó más que las llamadas.

Porque Mauricio odiaba perder el control de una conversación.

Cuando no podía convencerte, cambiaba de estrategia.

A veces se volvía amable.

A veces decía que todo había sido un malentendido.

A veces encontraba una forma de hacerte sentir culpable por obligarlo a reaccionar.

Mi teléfono recibió entonces otro mensaje.

«Me voy a casa. Mañana hablamos como adultos».

Le enseñé la pantalla a la doctora Irene.

—¿La lámpara sigue conectada? —preguntó.

Pensé en el puntito azul.

En la insistencia de Mauricio por no desconectarla.

En lo molesto que se ponía cuando yo preguntaba para qué necesitaba registrar el sueño de Valeria.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *