Parte 2: Elena recibió la carpeta, pero no la abrió de inmediato

Cuando los cuatro niños entraron, él se apartó para dejarles espacio.

—Feliz Navidad —dijo.

—Feliz Navidad —respondieron.

Hugo se acercó con una caja bajo el brazo.

—Te hemos traído algo.

Dentro había una fotografía de los cuatro hermanos, tomada unos días antes. Detrás, cada uno había escrito su nombre.

Álvaro sostuvo la imagen con cuidado.

—Gracias.

—No la pierdas —advirtió Lucía.

Él sonrió.

—La guardaré donde pueda verla todos los días.

Durante la cena, Mercedes escuchó las historias del colegio. Mateo contó un chiste malísimo. Sofía discutió con Hugo sobre las reglas de un juego. Lucía pidió otra galleta antes del postre.

Elena los contempló desde el otro extremo de la mesa.

No todo estaba reparado.

Ocho años no podían deshacerse con una cena. Las heridas no desaparecían porque alguien pidiera perdón, y la confianza no se heredaba junto con un apellido.

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