Le pedía que no volviera por ella si no quería, pero que no castigara al bebé por una acusación que nunca había demostrado.
También había una fecha.
Adrián la leyó dos veces.
Daniel tenía apenas nueve días cuando aquella carta fue enviada.
Nueve días.
Adrián apoyó la mano sobre la mesa.
—Yo no sabía esto.
Lucía respondió sin levantar la voz.
—Pero pudiste haber sabido muchas cosas si hubieras querido comprobarlas.
La diferencia quedó ahí.
Mercedes había construido una mentira.
Adrián había decidido vivir dentro de ella.
Daniel tomó aire y miró hacia la carretera.
Un vehículo pasó a lo lejos levantando polvo.
—Necesito irme un rato.
Lucía no intentó detenerlo.
—Está bien.
Adrián dio medio paso hacia él y se frenó.
No sabía si tenía derecho a preguntarle a dónde iba.