Volví del hospital con mis gemelas recién nacidas y encontré un segundo refrigerador en mi cocina.-aurelle

Fue la primera vez que Valeria lo escuchó hablarle así.

Diego se levantó.

—Voy a empacar.

Patricia lo siguió gritando que aquello era una humillación.

Adrián ayudó a sacar sus maletas sin tocar nada que no fuera suyo. Mateo hizo una lista de lo que Diego decidió llevarse y fotografió el estado del departamento para evitar discusiones posteriores.

Media hora después, Patricia estaba en la puerta con tres bolsas.

—Te vas a arrepentir —le dijo a Valeria—. Criar dos niñas sola no es un juego.

Valeria la miró.

—Tal vez.

Hizo una pausa.

—Pero criar dos niñas mientras tres adultos comen de un refrigerador del que ellas están excluidas sería peor.

Patricia salió sin responder.

Diego permaneció un momento más.

Tenía los ojos húmedos.

—De verdad te amaba.

Valeria sintió que algo se rompía dentro de ella, pero no cambió de expresión.

—Quizá sí. A tu manera.

—Puedo cambiar.

—Entonces cambia. Pero no para recuperarme. Hazlo para que algún día tus hijas puedan respetarte.

Diego dejó las llaves sobre la mesa y salió.

Adrián cerró la puerta.

Durante unos segundos nadie habló.

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