PARTE 2: LA FOTO QUE ADRIAN RECONOCIÓ

—Mamá.

—¿Sí?

—Tengo hambre.

La abracé con más fuerza de la necesaria.

—Vamos a conseguirte algo.

Adrian miró a Mia.

Luego a la fotografía.

Y vi cómo comenzaba a hacer cálculos.

Siete años.

La edad de Mia.

Nathan.

Yo.

Su expresión cambió.

—Elena…

—No.

—¿Mia es hija de Nathan?

Mi hija nos observó.

—Mamá, ¿por qué está triste?

Sentí que se me rompía algo.

Había imaginado muchas veces contarle la verdad.

Nunca así.

Me arrodillé frente a ella.

—Nathan era tu papá, cariño.

Mia miró la fotografía.

—¿El de la foto?

Asentí.

—Murió antes de que nacieras.

Ella permaneció callada.

Después hizo una pregunta que me destrozó.

—¿Él sabía de mí?

—No.

Mia bajó los ojos.

—¿Entonces no me abandonó?

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