La Nota De Salomé Puso En Duda La Condena De Su Madre-TANTONA

Aquella frase le dolió más que cualquier acusación.

Durante cinco años había pensado en su propia inocencia porque necesitaba sobrevivir.

Hasta ese momento no había comprendido por completo que Salomé también había estado cumpliendo una condena distinta.

La de crecer con una verdad incompleta.

Días después llegó la decisión que Méndez esperaba.

La condena tendría que ser revisada formalmente debido a las inconsistencias descubiertas y al nuevo material relacionado con el testimonio central.

Ramira no quedó libre de inmediato.

Pero dejó de estar bajo una sentencia que podía ejecutarse sin revisar aquellas contradicciones.

El proceso volvió a abrirse.

El testigo fue interrogado de nuevo.

Esta vez no pudo explicar con claridad por qué había ampliado algunos detalles después de su declaración inicial.

Tampoco dio una explicación convincente sobre susvisitas a Salomé.

Cuando le preguntaron por qué había hablado con una niña de tres años sobre lo ocurrido, aseguró que solo intentaba tranquilizarla.

La frase escrita en el cuaderno decía otra cosa.

Cuando le preguntaron por la hora, modificó otra vez su explicación.

Cuando le preguntaron por la ropa, dijo que quizá la memoria podía fallarle.

Cinco años antes, esa misma memoria había sido presentada como suficientemente firme para condenar a una mujer.

Ahora se deshacía pregunta por pregunta.

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