La Nota De Salomé Puso En Duda La Condena De Su Madre-TANTONA

—¿Está suspendido?

—Sí.

Salomé soltó el aire y abrazó a su madre.

Ramira cerró los ojos.

Aquella vez no lloró como cuando su hija entró en la sala.

Lloró en silencio, sujetando a Salomé con las manos todavía esposadas.

La revisión posterior no fue rápida ni sencilla.

El cuaderno infantil no se convirtió mágicamente en una prueba absoluta.

Tuvo que comprobarse que las páginas correspondían ala época indicada y que las fechas no habían sido añadidas después.

También fue necesario volver sobre testimonios antiguos y comparar las dos versiones que el testigo había dado.

Cada paso abría una pregunta nueva.

Y cada pregunta debilitaba la certeza con la que Ramira había sido condenada.

Una de las revisiones más importantes se centró en el momento exacto en que el testigo afirmó haberla visto.

Su primera versión tenía una hora aproximada.

La segunda era mucho más precisa.

Esa precisión tardía, que cinco años antes había parecido fortalecer su relato, ahora despertaba sospechas porque había surgido después de que otros detalles del caso ya eran conocidos.

Además, la página de Salomé colocaba a Ramira con ella antes de lo que el testigo aseguraba.

No bastaba para demostrar dónde estuvo Ramira durante cada minuto.

Pero bastaba para destruir la idea de que la cronología era indiscutible.

Después vino laropa.

El testigo había añadido una descripción que coincidía mejor con lo que la investigación esperaba encontrar que con su primera declaración.

Después vino la visita a Salomé.

Después, la frase que la niña había guardado durante años.

Poco a poco, la imagen del testigo neutral comenzó a cambiar.

No era todavía el asesino.

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