Parte 3 — La firma

Había activado la última protección que su suegro había dejado preparada.

Y acababa de entregarle a Valeria el control absoluto.

Pero Valeria todavía no sabía una cosa.

Porque en la última página de la carta había una frase escrita a mano:

“Y si Renata está involucrada, pregúntale qué encontró en mi despacho.”

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *