thuytram-La Borraron De Su Familia Durante Años Hasta Que Vio Su Propia Lápida-thuytram

Cuando vio a Valeria detrás del mostrador, la reconoció antes de escuchar su nombre.

Era la misma mujer que años atrás le había vendido el magnolio, la misma que le había dicho cómo revisar las raíces y la misma cuyo rostro le había parecido extrañamente conocido.

Renata se quedó frente a ella varios segundos.

—Eres tú.

Valeria asintió.

—Soy Valeria.

Renata apretó los labios y miró hacia las plantas antes de continuar.

—Diego me contó todo.

Valeria no preguntó si todavía pensaba casarse con él, porque no quería convertir el descubrimiento de su propia desaparición en una competencia por el futuro de la relación de su hermano.

Renata fue quien mencionó el tema.

—No puedo casarme como si esto fuera una mentira pequeña.

No dijo que hubiera terminado definitivamente con Diego, ni pidió a Valeria que lo perdonara, ni intentó presentarse como la persona que iba a corregir el daño.

Sólo explicó que necesitaba apartarse y decidir qué hacer sabiendo ahora quién había sido capaz de sostener aquella historia durante tantos años.

Después preguntó algo que nadie de la familia había preguntado todavía.

—¿Qué quieres que yo sepa de ti?

Valeria pensó en todas las versiones que habían construido en su ausencia: la hermana enferma, la hermana problemática, la hermana que vivía lejos y finalmente la hermana muerta.

—Que trabajo aquí —respondió—. Que sigo tomando mis medicamentos. Que aprendí a recuperar árboles dañados. Y que nunca viví en Monterrey.

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