Por primera vez desde la caída, Julián perdió el control de su expresión.
—¿Qué foto?
Valeria sacó el teléfono.
—Las páginas donde aparezco asegurada por 25 millones de pesos y tú como único beneficiario.
Graciela miró a su hijo.
—Me dijiste que ella no había guardado nada.
Otra frase innecesaria.
Otro error.
Julián se volvió contra su madre.
—¿Puedes dejar de hablar?
Valeria llamó a su abogada desde el mismo pasillo.
No le contó una versión conveniente.
Le contó todo.
Le dijo que había visto a Graciela poner la grasa.
Le dijo que había escuchado la frase sobre los 25 millones.
Le dijo que Abril había caído.
Y también le dijo que ella misma había llamado a su cuñada sabiendo que la escalera era peligrosa.
Del otrolado hubo una pausa breve.
La abogada no intentó tranquilizarla.
—No borres nada, no muevas nada y no cambies tu relato para protegerte —le indicó—. Lo que hiciste también tendrá que explicarse.
Valeria miró a Abril mientras la sacaban de la casa.