PARTE 2 — La prueba que podía destruirlo todo

—No lo exijo.

Se levantó.

—Lo estoy pidiendo.

Aquella diferencia me desconcertó.

Adrián Hartwell nunca pedía.

Ordenaba.

Compraba.

Negociaba.

Ganaba.

Pero ahora estaba frente a mí sin saber qué hacer.

—Déjame conocerla —repitió.

Miré a Rose.

Después a él.

—No todavía.

Su rostro cayó.

—¿Por qué?

—Porque antes necesito saber qué clase de padre vas a ser.

—El mejor.

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