de la papelería donde Mateo ayudaba algunos fines de
semana. Vivía frente a nosotros y tenía una cámara exterior porque meses atrás habían intentado abrir su coche.
—Fui a preguntarle si su cámara había grabado cuando Rogelio atropelló mi bicicleta —explicó Mateo—. Me dijo que sí, pero mientras buscábamos el video encontramos esto.
Sentí un golpe de esperanza.
— Entonces ¿existe un vídeo del accidente?
Derechos de accidentes y daños personales
Mateo.
Rogelio cambió de expresión.
—Quiero verlo.
—Claro —dije—. Yo también.
Pero Mateo no sacó ningún teléfono.
Miró a Patricia.
Ella fue quien respondió.
—El vídeo ya está respaldado.
Rogelio soltó una carcajada nerviosa.
—¿Respaldado? Por favor. Parece que están investigando un crimen por una bicicleta.
—No —contestó Patricia—. Estamos investigando varias quejas.
Aquello cambió el ambiente.
— ¿Qué quejas? —pregunté.
Patricia respiró hondo.
—Durante los últimos dos meses, tres vecinos reportaron daños menores en vehículos estacionados cerca de esta calle.