en desarrollos habitacionales recientes.
El auditorio murmuró.
La pantalla detrás de Emiliano se encendió. Apareció la doctora Valeria Robles, una investigadora reconocida por denunciar corrupción en obras públicas.
—Hoy celebramos talento —dijo—, pero también valentía. Gracias al trabajo de Emiliano Torres Vargas se descubrió una red de reportes falsificados, permisos manipulados y materiales de baja calidad usados en viviendas del Estado de México. Esta mañana, las autoridades iniciaron procedimientos legales contra los responsables.
Silencio.
Luego la doctora agregó:
—El expediente principal involucra a la constructora dirigida por Ricardo Salgado Mendoza.
Tres segundos.
Eso bastó.
Ricardo se quedó blanco. Su celular comenzó a vibrar una y otra vez. Daniela volteó hacia él, confundida.
—Ricardo, ¿qué está pasando?
Él no respondió.
Porque ya sabía.
Su empresa, sus contactos, sus comidas con funcionarios, su fachada de hombre exitoso… todo estaba cayendo frente a cientos de personas.
Se levantó furioso y me señaló.
—¡Esto