ventanas de la casa que nadie volvió a obligarme a abandonar, entendí que la dignidad no era vivir sin dolor.
Era no volver a entregar tus llaves a quien ya te demostró que no sabe cuidarlas.
Mercado inmobiliario
ventanas de la casa que nadie volvió a obligarme a abandonar, entendí que la dignidad no era vivir sin dolor.
Era no volver a entregar tus llaves a quien ya te demostró que no sabe cuidarlas.