Comenzó a llorar.
—Porque Derek decía que si te llamábamos, perderíamos todo.
Entonces comprendí que congelar cuentas sin conocer todos los detalles había sido precipitado. Llamé inmediatamente a Inez.
—No muevas nada que pertenezca legalmente a mis padres. Solo protege mis cuentas y revisa cualquier autorización relacionada conmigo. Para lo demás, necesito saber exactamente qué firmaron.
—Eso estaba haciendo —respondió—. Y encontré algo.
Activé el altavoz.
—La casa sigue registrada a nombre de Manuel y Carmen. No veo ninguna transferencia completada.
Papá cerró los ojos, aliviado.
—Pero hay más —continuó Inez—. Hace siete meses se preparó documentación para una posible operación sobre la propiedad. Necesito revisar quién la solicitó y qué alcance tenía.
Mamá se sentó.
—Verónica nos llevaba papeles.
—¿Qué decía que eran?
—Facturas. Seguros. Cosas de la casa.
Papá apretó los puños.
—Por eso escondí la llave.
—¿Y por qué viven en el almacén?
Mamá bajó la mirada.
—Derek dijo que era temporal. Luego empezaron las visitas. Después Verónica decidió que necesitaban nuestra habitación para invitados.
Tuve que respirar lentamente.
—Esta noche vienen conmigo.
Papá negó.
—Todavía no.
—¿Por qué?
Señaló la caja.
—Porque quiero saber qué buscan.
Saqué el plano.
En una esquina había una anotación escrita por mi abuelo:
“Parcela norte — no vender sin revisar el acuerdo Carmona.”
—¿Qué es el acuerdo Carmona?
Papá tardó demasiado en contestar.
—No lo sé.
Pero mamá sí.
Lo vi inmediatamente en su rostro.
—Mamá.
Ella miró a papá.
—Manuel, ya basta.
Después sacó de la caja una fotografía que yo nunca había visto.
Mi padre aparecía joven junto a mi abuelo y otros dos hombres frente a un edificio de ladrillo.
Detrás habían escrito:
1987 — Proyecto Carmona.
Uno de aquellos hombres me resultaba familiar.
Entonces comprendí por qué.
Lo había visto aquella tarde dentro de nuestra casa, bebiendo con Derek.
—Este hombre estaba en la sala.
Papá me quitó la fotografía.
—¿Estás seguro?
—Completamente.
Su expresión cambió.
—Se llama Roberto Vega.
—¿Quién es?