PARTE 2: EL LATIDO QUE CAMBIÓ TODO

Flynn se quedó mirando la imagen de la ecografía.

Durante varios segundos, el hombre que siempre parecía tener una respuesta para todo no pudo decir una sola palabra.

El doctor Reed habló con calma.

—Mabel estaba embarazada.

La habitación quedó en silencio.

—Y no era un solo bebé.

Flynn bajó lentamente la mirada hacia la imagen.

Dos vidas.

Dos razones más para protegerme.

Dos razones que él había puesto en peligro sin siquiera saberlo.

—Eso no es posible… —susurró.

El doctor lo miró con decepción.

—Lo era hace tres días. Cuando ella llegó aquí, su condición era crítica. Si no hubiera recibido atención a tiempo, la historia habría sido diferente.

Flynn apretó los puños.

Por primera vez, no parecía un hombre poderoso.

Parecía alguien que acababa de descubrir que había destruido todo lo que decía amar.

Pero yo no sentí alegría.

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