El desconocido me pidió que fingiera estar dormida sobre su hombro durante el vuelo… pero, cuando aterrizamos, descubrí que era uno de los multimillonarios más influyentes de Estados Unidos. Y mi exmarido ya me estaba buscando.

Las dos chicas dejaron de mirar.

La mujer molesta perdió el interés.

Luca dejó escapar lentamente el aire.

—Gracias…

Blaire pensaba apartarse al cabo de unos segundos.

Pero todas aquellas noches sin dormir terminaron alcanzándola.

Y se quedó profundamente dormida.

Cuando volvió a abrir los ojos, el avión ya descendía hacia el aeropuerto de LaGuardia.

Luca no se había movido.

Seguía sentado exactamente en la misma posición, como si se hubiera negado a moverse ni un centímetro para no despertarla.

—Has dormido casi dos horas —dijo con una pequeña sonrisa.

Blaire se incorporó de golpe.

—Lo siento. Debes de tener el hombro completamente dormido.

Luca soltó una risa baja.

—Créeme, he sobrevivido a cosas peores.

Poco antes del aterrizaje, una azafata se acercó discretamente.

—Señor Sterling, su equipo de seguridad ya lo está esperando en la pista.

Blaire se quedó inmóvil.

¿Equipo de seguridad?

Luca cerró los ojos durante un instante, como si hubiera deseado retrasar aquel momento un poco más.

Después se giró hacia ella.

—De verdad no sabes quién soy, ¿verdad?

Blaire negó lentamente con la cabeza.

—Soy Luca Sterling.

El nombre cayó sobre ella como un trueno.

Todo el país conocía a la familia Sterling.

Conglomerados tecnológicos.

Banca digital.

Inmuebles comerciales.

Hospitales privados.

Luca Sterling era uno de los hombres más ricos, influyentes y reservados del mundo empresarial estadounidense.

—¿Tú eres… ese Luca Sterling?

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