Fonseca iluminó algunos con su linterna.
Todas tenían el mismo símbolo.
La cruz con el círculo en el centro.
—Es el mismo símbolo de la llave —dijo Camilo.
Fonseca se acercó.
Entonces se dio cuenta de algo.
Las fotografías tenían nombres y fechas.
Camilo se acercó.
—Doctor…
En todas las fotografías aparecía la misma mujer.
Siempre joven.
Siempre con el mismo rostro.
María Inés.
Fonseca retrocedió.
—No puede ser.
—Está en todas.
—No.
Fonseca observó una fotografía de 1901.
La mujer tenía exactamente el mismo rostro.
No parecía una antepasada.
Era ella.
La misma mujer.
Un ruido llegó desde el fondo del convento.