PARTE 2: LA PRIMERA ESPOSA
Andrea Salcedo llegó al hospital dos días después.
Valeria esperaba encontrar a una mujer furiosa. Gentey sociedad
Encontró a alguien asustado.
Andrea tendría unos treinta y cinco años. Llevaba el cabello recogido, una carpeta contra el pecho y una pequeña cicatriz junto a la ceja.
Cuando entró en la habitación, miró primero a Valeria.
Después al corsé.
Finalmente cerró los ojos.
—Dios mío —susurró—. Volvió a pasar.
Julián Cárdenas permanecía junto a la puerta.
—Andrea, cuéntele lo mismo que nos contó a nosotros.
Ella tomó asiento.
—Me casé con Mauricio hace siete años.
Valeria sintió que aquellas palabras parecían pertenecer a la vida de otra persona. Recursoslingüísticos
—¿Por qué me dijo que nunca había estado casado?
Andrea sonrió sin alegría.
—Porque Mauricio elimina las partes de su pasado que podrían perjudicar la imagen que quiere vender.
Abrió la carpeta.
Había fotografías.
Actas.
Denuncias.
Informes médicos.
Y una imagen de aquella misma casa.
—Rosa Elena nunca me quiso —continuó Andrea—. Al principio eran comentarios. Después comenzó a entrar en nuestra casa sin avisar. Revisaba mis cosas. Le decía a Mauricio que yo quería separarlo de ella.
Valeria sintió un escalofrío.
Era su propia historia.
—Mauricio decía que no hiciera grande algo pequeño —murmuró.
Andrea levantó lentamente la mirada.
—Exactamente esas palabras. Recursoslingüísticos
Valeria cerró los ojos.
—¿Qué ocurrió contigo?
Andrea tardó unos segundos.
—Una noche discutimos. Yo había descubierto que Mauricio había transferido dinero de una cuenta conjunta sin decírmelo.
—¿Rosa Elena estaba allí?
—Llegó después.
Andrea señaló una fotografía.
El balcón.
—Yo también terminé ahí.
El silencio se volvió insoportable.
—¿Te empujó?
Andrea negó.
—No puedo demostrar quién lo hizo. Sentí un golpe por detrás y caí contra una mesa del patio inferior. Sobreviví.
Miró directamente a Valeria.
—Cuando desperté, Mauricio ya había contado que yo estaba alterada y había sufrido un accidente.
Valeria sintió náuseas.
—¿Denunciaste?
—Sí.
Andrea sacó otra hoja.
—Pero Mauricio declaró que su madre ni siquiera estaba cerca del balcón. Embarazoy maternidad
Julián intervino.
—La investigación terminó archivándose por falta de pruebas.Andrea asintió.
—Después Mauricio me ofreció un divorcio rápido. Yo estaba aterrorizada. Firmé y me fui a Aguascalientes.
—¿Por qué nunca hablaste?
Andrea apretó la carpeta.
—Porque me amenazaron con destruirme profesionalmente si seguía acusándolos.
Entonces miró hacia la puerta.
—Pero guardé algo.
Julián se acercó.
Andrea sacó un teléfono antiguo.
—Mauricio olvidó esto cuando nos separamos. Nunca pude desbloquearlo. Hace tres días, cuando la policía me llamó, recordé que todavía lo tenía.
Julián tomó el aparato.
—¿Qué espera que encontremos?
Andrea miró a Valeria.
—La verdad sobre Rosa Elena.
Mauricio llegó aquella tarde.
No sabía que Andrea estaba allí.
Entró acompañado por su abogado y con el rostro perfectamente preparado para interpretar al esposo preocupado. Serviciosjurídicos
—Valeria, gracias a Dios estás…
Entonces vio a Andrea.
Se detuvo.
Toda expresión desapareció de su cara.
—¿Qué hace ella aquí?
Valeria lo observó.
—Qué curioso.
—¿Qué?
—Ni siquiera preguntaste quién era.
Mauricio comprendió su error.
—Valeria, puedo explicarlo.
—Explícame por qué me dijiste que nunca habías estado casado.
—Fue un matrimonio breve. Matrimonio
Andrea soltó una carcajada.
—Tres años.
—Terminó mal.
—Casi terminó conmigo en el hospital.
Mauricio se volvió hacia Julián.
—No pienso responder sin mi abogado.
—Excelente decisión —dijo el detective—. Porque tenemos bastantes preguntas.
Mauricio miró a Valeria.
—Mi madre perdió el control. Yo no sabía que iba a hacerte eso.
Valeria sintió que algo dentro de ella se endurecía.
—¿Cuál de las dos veces?
Mauricio palideció.
—¿Qué?
—¿Cuando atacó a Andrea o cuando intentó matarme a mí?
—Andrea tuvo un accidente.
—Como yo.
—No es lo mismo.
Andrea se levantó.
—Entonces dinos qué diferencia hay.
Mauricio retrocedió.
—Tú estabas alterada.—¿Y Valeria también?
Silencio.
Valeria entendió entonces que Mauricio no iba a salvarla con una confesión.
Intentaría sobrevivir como siempre.
Negando.
Minimizando.