Los médicos quedaron atónitos cuando finalmente pudieron examinar detenidamente a los tres bebés: su ADN reveló un milagro con una probabilidad de tan solo 1 entre 200 millones.

Cuando Becky-Jo los observó con atención, notó de inmediato algo que apenas podía explicar. Los tres niños eran prácticamente idénticos.

Al principio, pensó que simplemente se debía a que eran hermanos, nacidos al mismo tiempo. Pero con el paso de las semanas, desconocidos, familiares e incluso otras madres comenzaron a repetir la misma pregunta una y otra vez:

«¿Cómo puedes distinguirlos?»

Dondequiera que Becky-Jo llevaba a Rocco, Roman y Rohan, la gente se detenía a mirarlos. Sus ojos, narices, sonrisas y pequeños rasgos faciales parecían casi idénticos.

Para complicar aún más las cosas, a Becky-Jo le habían dicho inicialmente que los niños no eran trillizos idénticos.

Y aun así, no podía ignorar lo que veía.

Decidida a descubrir la verdad, Becky-Jo decidió hacerles una prueba de ADN. Se tomaron muestras y se enviaron al laboratorio, tras lo cual comenzó la angustiosa espera de los resultados. Cuando finalmente llegó la respuesta, Becky-Jo apenas podía creer lo que veían sus ojos.

Rocco, Roman y Rohan eran genéticamente idénticos.

Los tres niños nacieron del mismo óvulo fecundado, lo que hizo que su nacimiento fuera excepcionalmente raro. Según los informes, la probabilidad de concebir trillizos idénticos de forma natural es de aproximadamente 1 entre 200 millones.