Había preparado contratos, organizado cuentas, negociado con proveedores y mantenido los registros financieros.
Y había guardado copias.
No porque estuviera planeando vengarme.
Sino porque después de doce años de matrimonio había aprendido algo importante:
nunca confíes únicamente en los documentos que otra persona controla.
Aquella noche nos alojamos en un pequeño hotel.
Owen se durmió abrazado a su mochila.
Yo estaba sentada junto a la ventana cuando recibí un correo.
El remitente era el banco.
Abrí el mensaje.
Decía que una transferencia de varios cientos de miles de dólares había sido detenida debido a una revisión por movimientos sospechosos.
El dinero provenía de una cuenta empresarial.
La misma cuenta desde la que Grant había intentado retirar fondos esa mañana.
Pero había algo más.
El banco necesitaba documentación sobre determinadas transferencias realizadas durante los últimos dieciocho meses.
Transferencias que yo había descubierto meses atrás.
Transferencias que Grant había asegurado que eran gastos legítimos.
Guardé el correo.
A la mañana siguiente, un abogado me llamó.
No era el abogado que había llevado mi divorcio.
Era una mujer que había trabajado conmigo años atrás.
—Necesito preguntarte algo —dijo—. ¿Conservas copias de los registros contables de Holloway Industries?
Me quedé en silencio.
—Sí.
—Entonces no los borres. No modifiques nada. Haz varias copias y entrégamelas.
—¿Por qué?
Su respuesta me dejó helada.
—Porque el banco encontró algo que puede convertirse en un problema criminal para Grant.
Durante las siguientes semanas descubrimos la verdad.
Grant no solo había estado ocultando dinero durante nuestro matrimonio.
Había utilizado cuentas de la empresa para pagar gastos personales, hoteles y transferencias a Sabrina.
También había creado documentos falsos para hacer parecer que determinados activos pertenecían exclusivamente a él.
Y, lo peor de todo, había intentado transferir una parte importante de los fondos justo antes de que el divorcio fuera definitivo.
Pensó que nadie lo descubriría.