Yo fui al baño 3 horas antes de mi compromiso y encontré a 4 niños idénticos a mí. Mi madre brindaba con mi prometida por 180 millones mientras la madre de mis hijos rogaba por un rincón donde dormir. Escuché a mi madre decir: “Yo intentaba proteger tu futuro”. Cancelé todo y les di mi tarjeta, pero al abrir la mochila de uno de ellos vi mi firma falsificada.

La pregunta golpeó a Álvaro con una fuerza inesperada.

Se agachó para quedar a la altura del niño.

—No. Vosotros no habéis hecho nada malo.

—¿Entonces nos tenemos que ir?

Álvaro miró a Lucía antes de responder.

Esta vez no quería prometer por impulso.

—Esta noche os quedáis aquí. Mañana vuestra madre y yo decidiremos juntos qué es mejor.

Mateo asintió.

Aquella respuesta pareció tranquilizar también a Lucía.

Cuando el niño regresó al dormitorio, Álvaro volvió hacia su madre.

—Vete.

—¿Me estás echando de una casa que pagó esta familia?

—La compré con mi dinero.

—Dinero que tienes gracias al apellido Serrano.

—Precisamente por eso he tardado demasiado en distinguir qué cosas son mías y cuáles decidiste tú por mí.

Mercedes lo miró con una mezcla de furia y decepción.

—Si cancelas el acuerdo con los Valdés, podemos perder una inversión de 180 millones de €.

—Entonces tendremos que encontrar otra solución.