Hablaban como dos personas que ya compartían algo más que simples conversaciones. Reían, se miraban, se tocaban con confianza. No había duda.
No era la primera vez.
Era una historia completa… de la que yo no formaba parte.
Hablaban como dos personas que ya compartían algo más que simples conversaciones. Reían, se miraban, se tocaban con confianza. No había duda.
No era la primera vez.
Era una historia completa… de la que yo no formaba parte.