¿Brianna? Se ha transformado en la versión más respetuosa y cuidadosa de sí misma siempre que mamá está cerca. Escribió una carta de disculpa que mamá guarda en su cómoda.
Ésa es la verdadera victoria. No el reconocimiento público, ni las fotografías, ni siquiera el castigo. Es ver a mamá comprender por fin su valía, verla darse cuenta de que sus sacrificios crearon algo hermoso, saber que no es una carga ni un error de nadie.
Mi madre es mi heroína… siempre lo ha sido.
Mi madre es mi heroína… siempre lo ha sido.
Ahora, todos los demás también lo reconocen.