PARTE 2: El martes por la mañana, la directora Patricia Salgado esperaba a Diego en su oficina.

A la mañana siguiente, Diego acudió a la escuela acompañado por su abogada y presentó formalmente las pruebas de la amenaza.

Patricia Salgado lo esperaba en la entrada.

—Maestro Ramírez, necesito que venga a mi oficina.

—Primero necesito saber dónde está Sofía.

—Eso no es asunto suyo.

—Soy su maestro. Y tengo una responsabilidad cuando un alumno puede estar en peligro.

Patricia bajó la voz.

—Está suspendido temporalmente mientras se revisa su conducta.

Diego la miró incrédulo.

—¿Me está suspendiendo por denunciar una posible situación de violencia contra una menor?

—Está creando problemas que afectan a toda la institución.

Diego respiró profundamente.

—Entonces asegúrese de que quede por escrito.

Y se marchó.

Pero antes de llegar a su automóvil, escuchó una voz detrás de él.

—¡Maestro!

Era doña Carmen, la secretaria.

Miró a ambos lados del pasillo y se acercó.

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