Chapter 1: El jardín

Él se volvió. Me vio. Durante un segundo, solo un segundo, el jardín se le quedó sin guion. Luego sonrió como se sonríe a un invitado que llega tarde.

—Audrey. No estaba seguro de que mi madre fuera a convencerte.

—Tu madre sabe escribir tarjetas.

Brielle se acercó. Olía a perfume dulce. Me tendió la mano y yo la tomé, porque ella no tenía la culpa del archivo que yo aún no había vuelto a abrir.

—Encantada. Preston me ha hablado de ti.

—Espero que poco.

Ella rió, nerviosa, y se tocó el vientre otra vez.

—Nos hacía ilusión que vinieras. Esta casa tiene historia. Yo no quiero entrar en ella como si las otras mujeres fueran fantasmas.

Fue una frase generosa. Por eso me dolió más lo que vino después.

Preston le pasó la mano por la espalda y habló lo bastante alto para que la mesa de al lado oyera.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *