—¿Quién es ella?
Tyler se incorporó lentamente.
Su sonrisa había desaparecido.
—¿Dónde aprendiste eso?
Lo miré sin responder.
Había prometido dejar atrás aquella parte de mi vida.
Trece años antes, había sido una competidora profesional de artes marciales mixtas.
Había ganado campeonatos nacionales, entrenado con atletas internacionales y dedicado prácticamente toda mi juventud al combate.
Mi nombre aparecía en revistas deportivas.
Los periodistas me llamaban *La Tormenta Silenciosa*.
Pero después del nacimiento de Khloe, decidí retirarme.
Su padre había fallecido cuando ella apenas tenía tres años.
De pronto, las medallas dejaron de importarme.
Mi hija necesitaba una madre presente, no una mujer que pasara meses viajando entre competiciones.
Así que guardé mis trofeos.
Vendí mi gimnasio.
Y construí una vida tranquila.
Hasta aquella tarde.
***
Tyler volvió a acercarse.
—¡Quiero una pelea de verdad!
Negué con la cabeza.