Le Quedaban Siete Días De Vida Y Escribió Al Mafioso Equivocado-aurelle

Las tardes que pasé esperando sentirme mejor para empezar a disfrutar de algo.

Había tratado mi vida como si fuera un ensayo para una versión futura de mí misma.

Una versión sana.

Una versión con energía.

Una versión que pudiera hacer todo lo que la Amelia enferma seguía aplazando.

Y ahora aquella mujer del futuro quizá nunca existiría.

Me senté junto a la ventana.

Miré el cielo.

No era el atardecer del cuadro, pero tenía una claridad suave que me hizo pensar en todas las puestas de sol que había contemplado sin prestarles atención.

De pronto quise recordar cada una.

Quise recuperar los días que había considerado normales.

Quise volver a tener una conversación sin mirar el reloj.

Quise regresar a una mañana cualquiera y decirme que no esperara a sentirme perfecta para hacer algo que me gustaba.

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