PARTE 2 — EL SECRETO DE LOS VEINTIOCHO AÑOS

—¿Qué documentos?

—Una declaración firmada por Vivian Cross.

Sentí un escalofrío.

—¿Qué decía?

El general apretó la mandíbula.

—Que su padre había falsificado registros y que Bruce Harmon intentó detenerlo.

Me quedé completamente inmóvil.

Durante veintiocho años había llevado el apellido Conroy con orgullo.

Mi padre había sido mi héroe.

—Eso es mentira —susurré.

Mercer no apartó la mirada.

—Ahora tenemos razones para creer que aquella declaración era falsa.

Las lágrimas comenzaron a correr por mis mejillas.

—¿Mi padre murió creyendo que lo habían acusado de algo que no hizo?

El general respiró profundamente.

—No conocemos todavía toda la verdad sobre las circunstancias de su muerte.

En ese momento llamaron a la puerta.

Un ayudante entró rápidamente.

—General, el coronel Harmon acaba de llegar.

Mercer asintió.

—Que espere.

Pero antes de que el ayudante pudiera salir, escuchamos una voz furiosa en el pasillo.

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