Necesitaba la verdad.
Entonces Patricia me entregó una última hoja.
—Esto fue recuperado de la computadora de su esposo.
Era un borrador de correo electrónico.
El asunto decía:
«Solicitud urgente por presunta inestabilidad materna y negligencia médica».
Sentí náuseas.
El documento me describía como emocionalmente inestable.
Decía que rechazaba las recomendaciones médicas.
Que me negaba a aceptar una supuesta enfermedad de Sofía.
Incluía incidentes inventados.
Discusiones sacadas de contexto.
Y afirmaciones de que yo había amenazado con llevarme a nuestra hija a otro estado.
Al final aparecía una petición propuesta:
«Ante la incapacidad de la madre para actuar en beneficio de la menor, el padre solicita autoridad temporal exclusiva sobre las decisiones médicas y patrimoniales que la afecten».
Levanté la mirada.
—Quería quitarme a mi hija.
Patricia asintió ligeramente.
—Ésa parece haber sido su intención.