Sentí que el piso desaparecía bajo mis pies.
—No…
—Claire, Ellie podría ser tu hija.
Me levanté tan bruscamente que la silla cayó al suelo.
—¡MI HIJA MURIÓ!
Nora comenzó a llorar todavía más.
—Eso es lo que nos dijeron.
Durante varios minutos no pude respirar con normalidad.
Recordaba perfectamente aquella habitación de hospital.
El llanto débil de mi bebé.
La enfermera que se la llevó.
Y al médico que apareció a la mañana siguiente para decirme que había fallecido.
—Yo pedí verla —murmuré—. Pedí despedirme de ella.
Nora asintió.
—Lo sé.
—¡Y me dijeron que no era posible!
Mi hermana sacó otro documento.
—Por eso solicité información adicional a la agencia. Encontré algo extraño en el expediente.
Me mostró una copia del registro de ingreso de Ellie al sistema de protección infantil.
La fecha correspondía a tres días después del nacimiento de mi hija.