PARTE 2 / Todos observaron en silencio….

—Señor Patterson, yo…

—No tienes que explicarme otra vez lo que hiciste.

Sus labios temblaron.

—Lo siento muchísimo.

—Lo sé.

—No espero que me perdone.

—No he dicho que te perdone.

Bajó la cabeza.

Me senté a su lado.

—Pero quiero que escuches algo.

Esperé hasta que volvió a mirarme.

—Mi hija no puede regresar. Nada de lo que digas, hagas o sufras va a cambiar eso. Y no voy a fingir que tu sufrimiento compensa su muerte.

Marcus asintió, llorando en silencio.

—Pero todavía tienes una vida por delante. No sé cómo será. No sé cuánto tiempo tendrás que pasar aquí ni qué decidirá el juez. Eso no me corresponde a mí.

Le tendí la mano.

—Lo que sí te corresponde es decidir qué haces con el resto de tu vida.

Marcus miró mi mano como si no comprendiera lo que estaba viendo.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *