La cinta terminó.
Me quedé mirando el reproductor.
—¿Quién era ese hombre? —pregunté.
Mi padre no contestó.
—Papá, ¿quién era?
Él cerró los ojos.
—El padre de Ana y mío.
Sentí que el mundo se detenía.
—¿El abuelo?
—Sí.
—Pero murió antes de que yo naciera.
—Eso fue lo que nos dijeron.
Me levanté de golpe.
—¿Qué significa eso?
Mi padre sacó una fotografía de su cartera.
Era una foto antigua de un hombre mayor junto a Ana y Daniel. En el reverso había una fecha escrita a mano que no coincidía con la fecha oficial de su muerte.
—Tu abuelo desapareció unos meses antes de que nacieras —explicó—. Laura y yo creímos que había muerto en el extranjero. Nunca encontramos su cuerpo.
—¿Y ahora crees que está vivo?
—No lo sé. Pero, hace dos semanas, recibí una carta sin remitente.