Margaret asintió.
—Te adoraba.
Me acerqué a la fotografía.
Mi abuelo sonreía mientras yo intentaba agarrarle las gafas.
—Pero Arthur dijo que nunca pudo verme…
—Después de que cumpliste cuatro años —aclaró Margaret—. Tu padre cortó todo contacto cuando murió tu madre.
Sentí un escalofrío.
—¿Por qué?
Margaret intercambió una mirada con Arthur.
Entonces abrió un cajón.
Sacó una pequeña caja de madera.
Dentro había un diario.
En la primera página reconocí el nombre de mi madre.
Emily Vance.
Margaret me lo entregó.
—Tu madre escribió esto durante sus últimos meses.
Lo abrí cuidadosamente.
Las primeras páginas hablaban de cosas sencillas.
Mis primeras palabras.
Mi cumpleaños.
Las canciones que me gustaban.
Pero las últimas entradas eran diferentes.
«Daniel está furioso porque Edward descubrió las transferencias. Dice que si su padre presenta una denuncia, nos iremos de la ciudad».
Daniel.