Sentí un escalofrío.
Debajo había una fotografía antigua.
Mostraba la habitación del hospital donde había dado a luz.
Yo estaba dormida.
Noah descansaba en una pequeña cuna.
Y junto a nosotros había una mujer.
Sophia.
Sentí que el corazón comenzaba a golpearme.
¿Cómo era posible?
Nunca la había visto en aquel hospital.
Nunca le había dicho dónde iba a dar a luz.
Llamé inmediatamente a Vincent.
—Necesito hablar contigo.
Su voz cambió al escucharme.
—¿Qué ocurre?
—Sophia estuvo en el hospital cuando nació Noah.
Hubo un silencio.
—¿Qué?
Le envié la fotografía.
Pasaron varios segundos.
Después escuché su respiración agitada.
—Claire, esa fotografía no debería existir.
Sentí que las piernas me temblaban.
—¿Por qué?
Vincent respondió con una voz que apenas reconocí.
—Porque Sophia me dijo que había estado fuera del país durante aquella semana.