—Quiero respuestas —contesté—. Y no pienso marcharme hasta que me cuentes toda la verdad.
Vanessa miró a Claire y después cerró la puerta.
Sobre el escritorio había una carpeta gruesa, varias fotografías y una copia de un informe policial.
—Antes de empezar —dijo—, necesito que entiendas algo. No estoy aquí porque sea una buena persona. Estoy aquí porque también tengo miedo de lo que Ashton pueda hacer.
—¿Por qué debería creerte?
Vanessa bajó la cabeza.
—No deberías. Por eso he traído pruebas.
Abrió la carpeta y sacó una fotografía.
Mostraba un automóvil negro detenido junto a una carretera mojada. El parabrisas estaba destrozado y una de las puertas había quedado deformada por el impacto.
Reconocí inmediatamente el vehículo.
Era el automóvil en el que había sufrido el accidente.
—Aquella noche —comenzó Vanessa—, Ashton me pidió que lo acompañara a una reunión. Me dijo que necesitaba hablar con alguien sobre una inversión y que tú no podías enterarte porque estabas preparando una sorpresa para su cumpleaños.