Daniel sintió que se le helaba la sangre.
Aquello era una declaración de enorme importancia, pero debía investigarse cuidadosamente y sin presionar a Emily para que añadiera detalles que no recordara.
Informó de inmediato al equipo investigador.
Los agentes revisaron el garaje con la autorización correspondiente y localizaron una caja que coincidía con la descripción. Su contenido fue documentado y enviado a analizar.
Mientras los investigadores trabajaban, llegó otra noticia: Peter Lawson había sido localizado y estaba siendo interrogado.
Mark seguía desaparecido.
El amigo que sabía demasiado
Peter negó inicialmente cualquier relación con la enfermedad de Sarah y Emily.
Aseguró que solo había visitado a Mark para ayudarlo con unos trabajos y que desconocía lo que contenían los recipientes.
Pero los investigadores contrastaron sus declaraciones con los mensajes recuperados y con los resultados de laboratorio.
Cuando le mostraron las contradicciones, su actitud cambió.