Parte 2: El secreto que Salomé había guardado durante tres años

Ramira sonrió tristemente.

—Ojalá alguien hubiera mirado así desde el principio.

—Lo sé —respondió él—. Y por eso no pienso olvidar lo que ocurrió.

Con el tiempo, Méndez impulsó una revisión interna de los procedimientos del penal para garantizar que las solicitudes urgentes y las nuevas evidencias recibieran atención adecuada. Sabía que ninguna reforma podía devolverle a Ramira los años perdidos, pero esperaba que ayudara a evitar otras injusticias.

Ramira, por su parte, comenzó a hablar en reuniones comunitarias sobre la importancia de escuchar a los niños y proteger a quienes temen denunciar abusos.

Nunca utilizó su historia para presentarse como una heroína perfecta.

Decía que había sobrevivido porque una niña encontró el valor de hablar, porque algunas personas decidieron investigar y porque, al final, las pruebas pudieron ser examinadas.

Y siempre repetía lo mismo:

—La justicia no debería depender de que una niña tenga que salvar a su madre en el último minuto.

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